martes, 28 de agosto de 2007

La playa en tu ausencia










Las largas líneas horizontales del cielo azul-rayleigh con el mar-océano,

el sonido de las olas arrastradas por el torso infinito de la arena dorada

y un susurro como retirada,

el tacto rugoso y seco de los granos de la sílice triturada,

el olor a brisa húmeda y salada, y un viento limpio que llena el alma,

el sol incandescente entrando en desbandada

y mi piel que se siente como sangre caliente que hierve,

la cadencia del tiempo y del espacio,

toda entera, la larga batalla del mar y la tierra evocan tu nombre,

tu piel y tu nombre,

tu figura apoyada,

tu mirada y tu nombre.

-Cuesta de Maneli, 25 de Marzo de 2007-

domingo, 11 de marzo de 2007

Gotas Incidentes


La inmensidad golpea con gotas de líquido incoloro,

que deben ser agua,

que llaman lluvia,

que debe ser llanto que fluye por negros vacíos que nos circundan.

Flujo incidente de tersas esferas,

envueltas en su superficie de incertidumbre cósmica,

¡que debe ser dios!,

¡que digo que no!,

que será solo eso,

incertidumbre circundante que cruel nos arropa con su goteo incesante,

que incisivo taladra nuestras conciencias,

que deben ser alma de razones reprimidas por lo inicuo del mundo,

que deben ser dios,

¡que digo que sí!,

esa gran nube omnímoda de apéndices expansivos que abrazan entelequias de perdedores,

nimbo que avanza en el horizonte quebrado por el alto monte del rascacielos urbano donde el misántropo mesías grita:

¡¡desarrollad vuestras legítimas rarezas!!,

cuando escampe, acontecerá el resurgir de los charcos que yacen en los grises acerados urbanitas,

megalópolis canallas,

¡saltad charcos latentes!,

mojad y esparcíos,

resurgid de vuestra injusta horizontalidad,

que debe ser calma obligada de vencidos,

que debéis ser agua, que sois líquido incoloro,

taladrad conciencias,

es tiempo de revertir la gravedad arraigada,

podredumbre del mundo-universo.

sábado, 27 de enero de 2007

Coherencia Reflejada (¿Qué coño es todo esto?)



Mirar solo desde detrás de los ojos impide ver, muchas veces, las manchas de la cara,

y con los años las sombras empiezan ya a cubrir casi todos los gestos.

La única solución posible, ahora, ya,

es fijar un espejo contra la faz del individuo común,

que le persiga en cada movimiento,

forzado a arrastrar la coherencia reflejada.

A través de los orificios oscuros de la cara no se ven las lágrimas que recorren el rostro erosionando la piel en arrugas. Arrugas que dibujan todos los gestos del alma.

El tiempo es el estigma de la incoherencia.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

Mentiras Viscerales

Este sábado a la mañana, justo después de desperezarme varias veces, asearme y bostezar en dos ocasiones, me asomé a la ventana del salón, contemplando uno de esos nítidos cielos azules de invierno que absorben la mirada.

Más abajo en las entrañas de la ciudad, las personas que caminaban por las calles, moviéndose como hormiguitas hacia quién sabe dónde, no paraban de estallar en vísceras roji-parduzcas que ensuciaban todo el acerado público,
y por si alguien pensaba en otra cosa, hoy era un día alegre, gozoso, de hermoso sinsentido cruel.

La gente por fin decidió romperse en verdad, desintegrándose en cientos de mentiras viscerales.
Rápidamente bebí el último sorbo del café calentito y humeante que aguantaba con mis manos, y corrí a seguir el ejemplo de las masas alborotadas,
bajé apresuradamente las escaleras, llené mis pulmones de aire limpio y sincero, aguanté con insistencia la respiración, e hice fuerzas con los puños cerrados hasta detonar mi cuerpo en pedazos de vísceras repugnantes.
No muy tarde del todo, se descubrió que el color carne encierra muchas mentiras en sus entrañas.

El Conmutador Principal


Justo cuando iba a apretar el botón que ya finalmente acabaría con la existencia de la humanidad por orden gubernamental 387/04, con el auspicio del consejo general de la Organización Transoceánica de Naciones,
mientras rozaba mi dedo índice la tecla que brillaba en el panel de mando “Hitachi F-2500” - de fabricación japonesa - ,
te acercaste a mí, me agarraste la otra mano con las tuyas, muy suaves,
y llevándotelas hacia los labios, la besaste.
Solté el botón y acaricié tu cuello, fino y esbelto,
ya besándonos por todo el cuerpo tuve la ocurrencia de apoyarte justo sobre la mesa donde se hallaba el conmutador principal, azul iluminado,
y, casualidades, en el septuagésimo noveno beso, el interruptor se accionó.
Una luz centelleante entró por la ventana descerrajándonos en partículas elementales,
y todo terminó.

Briznas inconexas que flotan en el viento aún caliente por la gran devastación. Trizas que pululan por el aire chocándose… Y así, de unos cuantos besos surgieron, millones de colisiones, y de ninguna palabra nació una historia.
A veces todos los caminos conducen a ninguna parte.

jueves, 24 de agosto de 2006

Megalópolis Autofagocitarias (III)


<<¡Mi General!, por aquí se levantan altivos y arrogantes unos escombros ordenados en forma de edificios-rascacielos. Dicen llamarse Megalópolis Autofagocitarias y piden un desorbitado rescate para liberar a millones de ciudadanos retenidos en sus grises calles asfaltadas. Si no claudicamos ante sus exigencias amenazan con explotar a sus temerosos rehenes con duras jornadas laborales, sucias calles, pequeños y sobrios hogares, alienantes transportes públicos, así como otra serie de horrendas, extremas y crueles condiciones de vida. ¡Quedamos, mi general, a la espera de una orden clara y contundente! >>

Megalópolis Autofagocitarias (II)

No sé si los líquidos inmiscibles vertidos sobre la gran Megalópolis acabarán por mezclarse algún día en disolución homogénea. Emanan temerosos de entre las casas vestidos con sus ropajes de habitantes interraciales tiñendo sus almas de falsos estándares. Pero las calles miran hacia los grises acerados con la vista esquiva, dejan que líquidos fluyan por sus torsos asfaltados sabiendo que no pasarán de una injusta e interesada emulsión jerarquizada.
El triste futuro está en los campos verdes y amarillos, allí donde los hombres fluyen separados en sus coordenadas aisladas.

Megalópolis Autofagocitarias (I)


De cómo unos arrogantes y omnímodos rascacielos de acristaladas fachadas se levantan contra sus habitantes consumiendo cuerpos y almas humanoides,…..
Mientras, sus ajados ciudadanos se defienden, ingenuamente, intensificando la producción de bienes y servicios que no hace más que aumentar la extensión y la capacidad fagocitaria de estas despiadadas máquinas de metal, hormigón, madera y cristales .... .... .... .... ....xxX$Xxx.... .... .... .... ....la respuesta está en los campos verdes y amarillos, allí dónde el hombre se mimetiza con la naturaleza y ésta le acurruca en sus regazos de tierra pedregosa y rojiza, de verde húmedo, de sol y cielo abierto.

sábado, 17 de junio de 2006

Es el oído que escucha el sentir de mi víscera latente…


Es el oído que escucha el sentir de mi víscera latente, mientras descansa tu cabeza sobre mi pecho despojado, lo que hace que broten líquidos internos que sedan la actividad cerebral que odia, opina y piensa.
El cosmos distorsionado de mi cuerpo engarza a la perfección con lo que en realidad debiera ser no más que figura ambulante de genética heredera y canalla.
Cabeza, tronco y extremidades; descripciones rudimentarias del ser humano y otras generalidades absurdas estallan en mil segmentos,
¡Daría tanto igual que mi ombligo se desintegrara por fin en la nada de la bóveda negra carcelera, tan solo si se mantiene unido tu esférico miembro pensante sobre mi pecho! ,
Es ese oído que oye sesenta veces por minuto el sistólico intento del cuerpo por vencer a la muerte, lo que logra que cobre sentido el vórtice antihorario en los sumideros públicos de blanco-esmaltado.
Es el oído que siente el latir autómata del mecanismo vital de nuestros cuerpos, lo que explica por qué el organismo se levanta en las cuatro dimensiones del desconocimiento coordenado.

La luz.
Decae sigmoidea la concentración de sustratos funcionales en sangre: La oscuridad.

domingo, 21 de mayo de 2006

Un día de Agosto, Provincia de Burgos.














Creo que es justo aquí donde los campos amarillos estallan a la vista de las miradas resignadas,
Son montes de suave manto dorado y cereal rubio que peina la tierra seca,
balas compactas de trigo,
alimento macizo de otros tiempos,
Es aquí donde las curvas suaves del horizonte ilegitiman los ruidos estridentes de los hombres,
donde la razón se derrumba en placer anestesiante,
No sé si es justo aquí donde el universo explotó en nacimiento,
donde la vida despertó en existencia,
y habrá de descansar en resignado destino.
Quizás sean mis ojos fotosensibles los que olvidan que los armisticios se firman con letras de curvas suaves, no muy distintas de estos montes chatos en cuyas cimas se abre un mundo de falsa llanura, no más, meseta.

La mentira no os olvida

Ingrávido llanto que viajas por bóvedas negras de infinito aterrador,
Triste nostalgia de brownianos movimientos que te dominan,
Estúpida razón de perniciosos algoritmos que te manejan,
Minúscula materia que centelleas, tímida, atrapada en tu universo terrestre
de coordenadas coercitivas y alienantes.
¡Dónde se hallan los sumideros escapatorios, dónde la anestesia general!
¡Cuándo los tiempos implosivos que reviertan la injusta justicia en verídica verdad!
Susurran las tenues estrellas del horizonte:
….
La mentira no os olvida,
La mentira no os olvida,
La mentira no os olvida,

El hombre cubre sus órganos auditivos, mas siente sobre su piel el martilleo constante de la existencia:
….
Salidas Escapatorias,
Centrípetas Fuerzas,
Tierras Envolventes,
Vórtices y Sumideros,
Evasión y Fuga,
Sublimación- Subliminal.
….
Tic-Toc-Tic-Tac,
ésto no es un reloj digital.

sábado, 6 de mayo de 2006

Presión Atmosférica - Rompeolas (II)

RoMPeoLaS,
que quietan en las orillas de arena partida,
que son trincheras de años y llantos,
SeReS RoMPeoLaS de humanas figuras,
que yacen contra la erosión del tiempo, del alma y, sobretodo,
contra la desazón y el desasosiego de las coordenadas espaciales,
que nos encajonan y convierten en mínimas nimiedades de un Universo inmenso, que cargamos sobre nuestras espaldas.
Mientras la erosión del tiempo no quiebre el alma o el cuerpo, la presión del infinito seguirá cayendo sobre la piel, y ella dará explicaciones absurdas con fines analgésicos,
¡¡ Estúpidos Seres Humanoides !!,
La verdad no está ahí fuera, sino en la corrosión cerebral de nuestras sienes.
La verdad no está ahí fuera, sino en las mentes taradas del ser humano.
La verdad no está ahí fuera, sino en nuestras sienes enfermas y atrofiadas.

Rompeolas (I)

RoMPeoLaS de hierro rojizo,
Quiebra las olas feroces de la marea que arrastran involuntarias aprehensiones,
Quiebra las olas del torbellino de agua, que la marea te envenena,
¡¡Envenena la marea !!, que el torbellino te quiebre las olas.

lunes, 14 de noviembre de 2005

El camino hacia ti, no siempre es el más recto.

De una expansión mecánica como otra cualquiera surgí despierto; nací sin importarme que crímenes se hubieran producido aquel martes a la mañana. La fabrica no es un buen sitio para gente que quiere hacer mundo, sabes, así que después de fichar mi salida en las estadísticas de producción energética, salí sin rumbo programado discurriendo por las avenidas de vuestra esperanza de vida, entre otros tantos millones de buenos compañeros, valiosos, geniales, únicos a pesar de vuestra complaciente manera de medir las cosas mediante propiedades universales.La primera noche la recuerdo en las calles húmedas cruzando el cinturón peri-urbano, haciendo cola junto a un calefactor en las puertas de la estación, no hubo suerte y hube de seguir peleando, por las carreteras donde muchos de los míos tomaban, sin saberlo, salidas no escapatorias, hasta que, sin pretenderlo, me encontré rodeando las paredes de tu casa, confortable , cálida; dudé si agasajarte con calor, con fragor o con luminosidad. Finalmente la naturaleza me atrajo hacia las cuchillas de tu depiladora eléctrica, fui el causante de sesgar el cuadringentésimo noveno vello salido tímidamente de un poro capilar de tus , ahora , suaves piernas. Allí en tus piernas, finalmente muerto.

Encender-Apagar

Tan fácil como mirarse al espejo y viajar unas fracciones de segundo en el tiempo,

tan fácil como dar un paso al Oeste, debiera ser.

Como encender o apagar un simple interruptor que nos trae la electricidad de crímenes varios, debiera ser. Pero no así no es.

Hoy no quiero estar, solicito suicidio a tiempo parcial.

Hoy no debo estar, no se debe estar.

Hoy no puedo estar, no se puede más/estar:

Y no es nada nuevo, resulta que de cada placenta lleva naciendo la misma incógnita durante varios miles de años, y tardamos en morirnos indignamente algo más que hace tiempo, pero quedan en cada cerebrito los mismos límites, las mismas incertidumbres, las mismas tristezas y alegrías.

Y hoy no quiero, no debo ser Hombre, no sé para lo que fui nacido, pero sé para lo que no quiero haber sido nacido.

Desconecta-me.
Conecta-me.